Hecho en la Argentina

Artículos a gas para el hogar

El sector de gasodomésticos, como otros, experimentó una fuerte recuperación poscrisis favorecido por el crédito y los cupos a la importación. Pero una demanda poco elástica le pone ahora cierto freno al crecimiento. Los líderes son un puñado de marcas, casi todas locales. Con poco peso de los importados, la producción local crece a un ritmo elevado.

Como otros segmentos del rubro de artículos para el hogar, el de la línea a gas (cocinas, calefactores, calefones, termotanques y calderas) viene recuperándose a buen ritmo desde 2004. Después de haber sufrido con fuerza la crisis económica, el sector ya había alcanzado una situación muy favorable a finales de 2005. Y siguió creciendo en 2006, impulsado por las cuotas, cierto retraso previo en el consumo y la expansión de la economía.
Según un informe de la consultora Key Market, el consumo aparente del sector llegó el año pasado a 1,9 millones de unidades, 11% por arriba del año anterior. El alza fue menor a la de los otros artefactos para el hogar porque tiene una demanda menos elástica, concentrada en el reemplazo y poco vinculada a la compra por deseo; una mayor presión de productos sustitutos (eléctricos y a kerosén, en el caso de las estufas) y un ciclo de vida más prolongado que otros aparatos. Como contrapartida, el segmento había sido el primero en recuperarse tras la devaluación porque son, en general, artículos de primera necesidad más que suntuarios.
Los costos de producción subieron por las alzas internacionales de algunas materias primas (en particular del cobre), los convenios salariales y los aumentos en los servicios (como la energía). Los márgenes relativamente bajos hicieron que esto impactara en los precios, que entre 2003 y el año pasado aumentaron en promedio 127%.
En el mismo período, la producción nacional aumentó 120% en cocinas. 44% en calefactores, 57% en calefones y 46% en termotanques.

Jugadores

El conjunto del mercado de artículos a gas para el hogar es dominado por Orbis y Longvie, que participan en casi todos los productos, mientras que la gran mayoría de sus competidores sólo lo hace en uno o dos segmentos. Las dos líderes y Emegé, Eskabe y Domec, entre las grandes, así como las firmas más pequeñas, son de capitales nacionales.
Por el tipo de tecnología con la que funcionan estos aparatos, el sector genera mercados muy específicos. Por un lado, cada país tiene regulaciones técnicas que complican el comercio internacional. Por el otro, como la presión de gas varía entre las diferentes regiones, los artefactos diseñados para una no funcionan bien en otras. A eso se suman cuestiones culturales o de gusto, como que las cocinas argentinas tienen parrillas, lo que no ocurre en otros casos.
Hasta ahora, las ofertas de empresas extranjeras para comprar firmas nacionales no han conseguido tentar a los líderes locales. Entre las que venden productos importados, se destacan Whirlpool, en cocinas, Kronen Int. (Mabe) y BSH. El resto de las firmas foráneas tiene poca participación.

Segmentos

El principal segmento de artefactos a gas es el de cocinas. Los cuatro líderes son Orbis (con sus marcas Orbis y Volcán), Longvie, Calorex (Martiri) y Escorial. Entre ellos reúnen 58% del mercado interno. También son, en el mismo orden, los principales productores, mientras que Whirlpool, Kronen y BSH son los que más importan.
En calefactores, el podio lo ocupan Orbis, Emegé y Eskabe, y, entre las tres, suman 61% del market share. Los siguen Longvie y Coppens. Estos aparatos se clasifican según las calorías que emiten y por si tienen o no salida al exterior. Es un rubro en el que impactan con fuerza los productos sustitutos, como los radiadores eléctricos, las estufas de cuarzo y halógenas, las de kerosén y, en segmentos socioeconómicos medios y altos, las calderas. Pese a ello, en los últimos años hubo una tendencia levemente creciente en la tasa de uso, al mismo tiempo que una reducción en la duración del parque instalado.
Tres marcas específicas de segmento lideran, en tanto, en termotanques: Rheem/ Saiar, Talsar y Ecotermo acaparan 69% del mercado interno. En toda América latina, la Argentina es el país con mayor consumo proporcional de termotanques, en gran medida gracias al bajo costo del gas natural. El producto sustituto, sobre todo en las zonas en las que no hay red de gas, son los termotanques eléctricos.
En el rubro de calefones, los líderes son Orbis (con Orbis y Volcán), Cabosch (Universal) y Longvie. El segundo, además, fabrica marcas blancas a importantes casas de electrodomésticos. Por el aumento del cobre, que representa alrededor de 40% del costo del producto, el segmento se estancó porque llegó a equiparar (y a veces, a superar) el precio de los termotanques. A la competencia de éstos, suma la de las calderas, sobre todo en la construcción.
El de anafes es un segmento pequeño pero que viene registrando una tasa de crecimiento elevada. Históricamente dominaron las marcas extranjeras, pero en la actualidad la producción nacional supera las importaciones. En el mercado de hornos de empotrar (separados de la cocina), casi todo es producción nacional.
También el de calderas es un segmento muy pequeño, pero que está creciendo impulsado por la construcción, fundamentalmente de obras de nivel medio/alto. Una de las ventajas que ofrece el producto es la de proveer al mismo tiempo climatización y agua caliente. La empresa líder es Peisa (argentina) y también se destacan Euterma (que produce e importa) y Triangular (que fue la que más importó en 2006).

Comercio exterior

Las exportaciones de productos gasodomésticos llegaron en 2006 a $10 millones, a valor FOB. Del total de ventas al exterior, 44% fueron de calefactores; 36%, de calefones; 11%, de termotanques, y 9%, de cocinas.
Las exportaciones de calefactores estuvieron lideradas por Emegé, seguida por Orbis, Longvie y Eskabe; los principales destinos fueron Chile y Bolivia. En calefones, las ventas al exterior, sobre todo a Brasil, Chile, Uruguay y Bolivia, las lidera Orbis. Las de termotanques, a distintos países sudamericanos, las encabezan Longvie, Rheem y Orbis. Y las de cocinas están prácticamente copadas por Orbis y se hacen principalmente a Chile y Paraguay.
Las importaciones del sector son muy bajas debido a la disponibilidad de productos locales de calidad, las barreras naturales y las exenciones impositivas que rigen en algunas partes del país, como Tierra del Fuego y San Luis. El único segmento en el que los importados tiene cierto peso es el de cocinas, en el que 90% de las compras se hacen a Brasil y el resto a Chile; los mayores importadores son Whirlpool (40%), BSH (25%) y Frimetal (10%).

Perspectivas

El informe de Key Market prevé para los artefactos de gas una demanda en crecimiento. Y añade que el sector cuenta aún con capacidad instalada suficiente como para no tener que realizar importantes inversiones. De todos modos, también vincula las perspectivas de crecimiento a dos aspectos cuyo cumplimiento comenzó a estar en duda: tasas de inflación moderadas y estabilidad en el nivel de crédito para el consumo.
En cuanto a la producción, la consultora señala que los cupos impuestos a las importaciones (algo que afecta casi exclusivamente a las cocinas) favorecieron a la industria nacional. Y según los analistas, es de esperar que esa tendencia siga acentuándose.
Entre los factores que amenazan al sector, se citan las desarmonizaciones dentro del Mercosur, la inflación, los problemas políticos y sindicales y la eventual ralentización de la economía. También, las variaciones del tipo de cambio, debido a que incluso en los artefactos de producción local hay muchos componentes importados.
Una de las oportunidades, en tanto, está en la reconfiguración de la cocina como un espacio que forma parte del estatus de vida de la persona, lo que da un mayor potencial al producto cocina. Se prevé, asimismo, una demanda con base más en el diseño, la marca y la calidad que en el precio y una posible salida exportadora como alternativa ante una eventual contención de la demanda interna.